¡Hoy es el día de la marmota! Pero, ¿quién no ha visto esta película? Realmente se trata de Atrapado en el tiempo, y es sin duda una de las películas más valoradas por frikis de todos los gustos.
La frase en cuestión la escucha el pobre Phil cada maldita mañana en la radio despertador del hotel.
Como hoy es el último viernes de primavera y como parece que el verano ya nos ha abrazado con su calor implacable, he decido proponeros la que quizá sea la paradoja más famosa de todas. Así, no corremos el riesgo de chamuscarnos el seso y nos sirve de introducción a este maravilloso mundo que son las paradojas. Dice así:
Existió es Sevilla un barbero que tenía la peculiaridad de afeitar a todos y exclusivamente a todos aquellos que en la ciudad no se afeitaban a si mismos. Pero entonces, ¿quién afeitaba al barbero?
Para los que no la conozcan, es maravillosa para tener un poco entretenido el ingenio. Para los que ya la conocen, sería bonito que dejarais en los comentarios cómo llegó a vosotros.
Sin acertantes una semana más a pesar de ser muy fácil. Pues era ni más ni menos que la destornillante y absurda Top Secret. La escena en cuestión es cuando… en el momento en que… en fin, es mejor que la veáis si aún no lo habéis hecho.
Para este fin de semana un juego un tanto peculiar.
Hace no mucho tiempo, apareció un anuncio de Vodafone en las televisiones españolas promocionando uno de sus productos. En el corto hay un “guiño” a uno de los juegos más populares de las máquinas recreativas de los años noventa. ¿Lo encontráis?
Sin acertantes esta semana, vuelve a quedar desierto el concurso de esta semana. La verdad es que la película no era fácil de acertar porque no es una frase muy famosa. Sin embargo, la película si lo es, puesto que se trata de El cabo del miedo, en su remake del año 1991. La frase de la discordia es de las primeras escenas, cuando Max Candy sale de la cárcel.
Un viernes más y otro pequeño enigma a resolver. Esta vez insistimos en los clásicos, pero de ajedrez.
Este es un problema que mantuvo entretenido a los matemáticos de su época por mucho tiempo. Como pista puedo deciros que hay que buscar siempre en cada movimiento “el mínimo grado”. El problema consiste en lo siguiente:
Si nos basamos en la figura que se encuentra arriba, hay que encontrar la secuencia de movimientos que permite al caballo visitar todas las casillas del tablero una única vez. Evidentemente, la pieza hay que moverla según dicta las reglas del juego, es decir, en forma de “L”.