19 Enero 2007

BloodBowl: primer contacto

Ya que Javi no se decide a contarnos cómo le fue su última participación en un torneo de BloodBowl, pues os cuento yo mi­ primer contacto con tan noble juego en casa de éste.

Si no sabéis lo que es (como me pasaba a mi hasta hace poco) aquí­ el enlace de la wikipedia.

Pues fue un dí­a frí­o y nublado de las últimas navidades. La hora un poco a traición, pues era después de comer, con la digestión a pleno rendimiento. El caso es que me encontré con un público claramente hostil y un campo en condiciones óptimas para la práctica del deporte más salvaje que han conocidos las razas mí­ticas.

Tras una rápida explicación de las reglas colocamos a los jugadores en el campo. Mi equipo estaba compuesto por orcos aguerridos, babosos, sucios y con muy malas pulgas. De echo, tení­a cuatro enormes con pinta de repartir trozos de pan con la mano abierta. ¿Y qué me encuentro frente a este peligroso equipo? Un equipo de dulces monjas muy lindas todas ellas… Todo pintaba a escabechina.

Tras la patada inicial de pelota la reciben las alegres monjas. A partir de ahí­ no se muy bien qué pasó, el caso que una pequeña quisquilla que no habí­a manera de verla porque se moví­a más rápido que una liebre apareció en mi lí­nea de campo. Resumiendo, punto para las monjas.

Esta humillación no podí­a quedar sin respuesta. Así­ pues, realicé una formación de clara intención… digamos… camorrista. Al fin y al cabo, tení­a un equipo de orcos con muy malas pulgas y ganas de gresca.

En fin, a modo de resumen puedo decir que recibí­ lo que es conocido como SOBERANA PALIZA, y no por que me ganará de muchos puntos (creo que perdí­ 3-1) sino porque apalearon a mis pobres orcos que no habí­an hecho nada malo. Tres resultaron maltrechos y uno malherido. Incluso, en un lance del encuentro, una aparente pací­fica monja empujo a uno de mis enormes orcos fuera del campo estampándose con el público a los cuales no les sentó muy bien, de tal forma que le metieron una zurra de cuidado, devolviéndole al pobre hecho un despojo de nuevo al campo.

Moraleja: No es el orco tan fiero como lo pintan ni las monjas tan pací­ficas como creí­a.

Categoría/as: Juegos y entretenimiento | 2 Comentarios