Esta pasada semana he estado ocupado con unas prácticas por lo que no he podido actualizar el blog. Esta dinámica se va a repetir por aquello de las vacaciones por lo que hasta septiembre no escribiré mucho, de echo escribiré bien poco.
Bueno, espero que el nuevo curso esté lleno de variedad y sorpresas. Todo se andará.
Roraima es uno de esos lugares mágicos a los que la gran mayoría nos gustaría poder visitar. Si fuera una persona, sería el anciano que se sienta en su silla todas las tardes a ver pasar la vida… y ha visto mucha.
Roraima ha visto pasar ante si una era geológica tras otra, el ascenso de la vida desde los mares, como éstos se vaciaban y se llenaban una y otra vez, ha visto el nacimiento y la muerte de los dinosaurios, cuatro glaciaciones,…
Roraima ha sobrevivido prácticamente a todo: cambios climáticos, movimientos de placas, meteoritos y por ahora aguanta el enviste de la raza humana.
Y todo esto es porque, desde sus 2.800 metros de altura, Roraima lleva dos mil millones de años (2.000.000.000) observando a la Tierra , es decir, nos vigila desde el lejano precámbrico.
Personalmente me parece fascinante que exista aún algo en la Tierra de aquella época, sin duda alguna es El Mundo Perdido.
Y sin duda alguna también, Roraima se merece un post más extenso. Todo se andará.
¡Hoy es el día de la marmota! Pero, ¿quién no ha visto esta película? Realmente se trata de Atrapado en el tiempo, y es sin duda una de las películas más valoradas por frikis de todos los gustos.
La frase en cuestión la escucha el pobre Phil cada maldita mañana en la radio despertador del hotel.
Para los que no lo sepan aún, Matt Harding ya tiene su vídeo versión 2008, esta vez acompañado en todos los países por los que ha pasado, incluido España.
Para los que no sepáis quién es Matt (¿de verdad hay alguién?), pasaros por CPI que lo explican muy bien. Estoy deseando que Remo publique ya su vídeo, en el que participo ;).
Como hoy es el último viernes de primavera y como parece que el verano ya nos ha abrazado con su calor implacable, he decido proponeros la que quizá sea la paradoja más famosa de todas. Así, no corremos el riesgo de chamuscarnos el seso y nos sirve de introducción a este maravilloso mundo que son las paradojas. Dice así:
Existió es Sevilla un barbero que tenía la peculiaridad de afeitar a todos y exclusivamente a todos aquellos que en la ciudad no se afeitaban a si mismos. Pero entonces, ¿quién afeitaba al barbero?
Para los que no la conozcan, es maravillosa para tener un poco entretenido el ingenio. Para los que ya la conocen, sería bonito que dejarais en los comentarios cómo llegó a vosotros.
La mal llamada Partícula de Dios no es otra que la partícula de Higgs o Bosón de Higgs. El desafortunado nombre es debido a Leon Lederman, físico estadounidense que ganó el Premio Novel de Física en 1988 por sus aportes en el conocimiento de los neutrinos.
La Partícula Divina, que es el título que escribió Lederman, estuvo impuesto por el editor porque seguramente le pareció más impactante para un libro de divulgación científica.
El caso es que nada tiene que ver con su divina propiedad puesto que puede o no existir ya que aún no se ha conseguido obtenerla experimentalmente. El Bosón de Higgs es fundamental en el mapa del Modelo Estándar, por lo que si al final no se logra detectarlo, habría que replantear la teoría.
Esto me hace enlazar con la nueva inauguración del LHC, de lo que hablaré en un próximo post.
Sin acertantes una semana más a pesar de ser muy fácil. Pues era ni más ni menos que la destornillante y absurda Top Secret. La escena en cuestión es cuando… en el momento en que… en fin, es mejor que la veáis si aún no lo habéis hecho.